7 pasos

Cómo rezar el Santo Rosario

Una guía visual para aprender a rezar el Santo Rosario. Sigue cada paso mientras las cuentas correspondientes se iluminan.

Paso 1: El crucifijo

Sostén el crucifijo. Comienza con la Señal de la Cruz y, después, reza el Credo de los Apóstoles.

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Paso 2: La primera cuenta grande

Avanza hasta la primera cuenta grande, situada sobre el crucifijo. Reza el Padre Nuestro por las intenciones del Santo Padre.

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Paso 3: Tres cuentas pequeñas

En cada una de las tres cuentas pequeñas siguientes, reza un Ave María. Ofrece estas oraciones para crecer en la fe, la esperanza y la caridad. Después del tercer Ave María, reza el Gloria y la Oración de Fátima.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Paso 4: Comienza la primera decena

En la siguiente cuenta grande, anuncia el primer misterio, haz una breve pausa para contemplarlo y reza el Padre Nuestro.

lunes y sábados

Misterios gozosos

  1. La Anunciación
  2. La Visitación
  3. El Nacimiento de Jesús
  4. La Presentación en el Templo
  5. El Niño Perdido y Hallado en el Templo
jueves

Misterios luminosos

  1. El Bautismo de Jesús
  2. Las Bodas de Caná
  3. El Anuncio del Reino de Dios
  4. La Transfiguración
  5. La Institución de la Eucaristía
martes y viernes

Misterios dolorosos

  1. La Agonía en el Huerto
  2. La Flagelación
  3. La Coronación de Espinas
  4. Jesús con la Cruz a Cuestas
  5. La Crucifixión
miércoles y domingos

Misterios gloriosos

  1. La Resurrección
  2. La Ascensión
  3. La Venida del Espíritu Santo
  4. La Asunción de María
  5. La Coronación de María
Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Paso 5: Completa las cinco decenas

En cada una de las diez cuentas pequeñas, reza un Ave María mientras meditas en el misterio. Al terminar las diez avemarías, reza el Gloria y la Oración de Fátima. Así completas una decena. Para cada uno de los cuatro misterios restantes, comienza de nuevo en la siguiente cuenta grande: anuncia el misterio y reza el Padre Nuestro. Después, reza diez avemarías en las cuentas pequeñas, seguidas del Gloria y la Oración de Fátima. Al terminar la quinta decena, continúa con el paso 6.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Paso 6: La medalla central

Después de la quinta decena, vuelve a la medalla central. Reza la Salve, el versículo y la respuesta, y la Oración Final.

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Oraciones Finales

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oremos. Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos, a quienes meditamos estos misterios del Santo Rosario de la bienaventurada Virgen María, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Paso 7: Concluye el Rosario

Después de la oración final, termina con la Señal de la Cruz.

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Ya sabes rezar el Rosario.

A medida que aprendas las oraciones, las cuentas te ayudarán a mantener un ritmo sereno y a meditar en la vida de Cristo.

Reza con la guía