La Resurrección
La Resurrección es el primer misterio glorioso del Rosario. Las mujeres encuentran el sepulcro vacío y reciben el anuncio de que Jesús ha resucitado. El Señor resucitado se aparece a sus discípulos.

Escritura
Lucas 24:1-5
El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: “¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?” No está aquí, sino que ha resucitado.
Fruto espiritual: fe
Cristo ha resucitado
El primer día de la semana, las mujeres llegan al sepulcro y descubren que Jesús ha resucitado. Los Evangelios narran el hallazgo del sepulcro vacío, el anuncio de los ángeles y los encuentros en los que los discípulos reconocen al Señor resucitado. La Resurrección de Jesús es el primer misterio glorioso y el fundamento de la celebración de la Pascua.
La Resurrección es un acontecimiento real, atestiguado por el sepulcro vacío y las apariciones de Cristo, y un misterio que supera la experiencia humana ordinaria. Jesús no vuelve simplemente a la vida que llevaba antes de morir. Su humanidad resucitada participa de la gloria divina. El Crucificado es el Señor que se presenta a sus discípulos, les trae la paz y los llama a la fe.
El fruto de la fe
La fe acoge la buena noticia de la Resurrección y confía la vida a Cristo resucitado. Los propios discípulos tardan en comprender. A Tomás, por ejemplo, le cuesta creer el testimonio de los demás. Su encuentro con Jesús puede acompañar nuestra oración cuando creer resulta difícil, especialmente después de una pérdida que ha sacudido nuestra confianza.
Esta decena puede ofrecerse por quienes lloran a un ser querido. Su ausencia puede doler especialmente en Pascua, cuando la familia se reúne sin él. Confiamos a los difuntos a la misericordia de Dios y pedimos consuelo para quienes quedan. La Resurrección está en el centro de la esperanza de la Iglesia cuando reza por los muertos.
Recibir la paz del Señor resucitado
El encuentro de María Magdalena con Jesús es otro pasaje apropiado para esta decena. Ella lo reconoce cuando él la llama por su nombre. Leer el relato antes de rezar nos ayuda a detenernos en ese momento y en el mensaje que Jesús le encarga llevar a los discípulos.