María encuentra a Jesús camino del Calvario
El cuarto dolor de María.
Sagrada Escritura
Lucas 23,26–27
Y llevándolo, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.
Meditación
Lucas describe cómo llevan a Jesús a la crucifixión, cómo Simón carga con la cruz y cómo las mujeres lloran a lo largo del camino. La tradición cristiana contempla a María encontrándose con su Hijo en ese camino. El cuarto dolor sitúa el amor de una madre junto al sufrimiento de Cristo mientras se dirige al Calvario.
María no puede quitarle a Jesús su carga ni apartarlo de su misión. Lo acompaña con el amor que la ha sostenido desde Belén. En este encuentro contemplamos su compasión: permanece cerca de su Hijo y comparte el dolor de su Pasión. El camino conduce a ambos hacia el sacrificio de la Cruz.
Compasión
Acompañar a quien sufre pide paciencia y valor. Tal vez haya poco que decir, pero una visita, una comida o una presencia fiel pueden transmitir amor. Pedimos a María que nos enseñe esa atención. Reza por quienes acompañan a un ser querido durante una enfermedad, un encarcelamiento o una dolorosa etapa final. Que Cristo los fortalezca en el cuidado que ofrecen y que quienes sufren sepan que son amados.
Oración para este dolor
Amada Madre, tan afligida por el dolor, ayúdanos a llevar nuestros sufrimientos con valentía y amor, para que podamos aliviar tu corazón doloroso y el de Jesús. Que así demos gloria a Dios, que te dio a la humanidad junto con Jesús. Como tú sufriste, enséñanos a sufrir en silencio y con paciencia. Concédenos la gracia de amar a Dios en todo. Madre de los Dolores, la más afligida de todas las madres, ten misericordia de los pecadores del mundo entero.
Continúa con el Padre Nuestro una vez, el Ave María siete veces y la invocación Madre misericordiosísima.