Ave María
El saludo angélico a la Santísima Virgen
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Historia y significado
La primera parte del Ave María une el saludo de Gabriel en la Anunciación con las palabras de Isabel en la Visitación. La petición a María para que ruegue por nosotros se incorporó después y fue tomando con el tiempo la forma que conocemos. La oración se repite en cada decena mientras se medita un misterio de la vida de Cristo.