Gloria

El Gloria alaba al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Sigue a las tres avemarías iniciales y concluye cada decena. Muchos católicos añaden después la Oración de Fátima, que es opcional.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

Amén.

Escuchar el Gloria

En latín

Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper,
et in sæcula sæculórum. Amen.

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Alabanza a la Trinidad

El Gloria es una doxología: una oración breve que da gloria a Dios. Nombra al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y reúne nuestra oración en la alabanza de la Trinidad. Comenzamos el Rosario en ese mismo nombre con la Señal de la Cruz.

La segunda frase sitúa esta alabanza en la eternidad de Dios. El latín in sæcula sæculórum expresa una alabanza que permanece para siempre.

Al final de cada decena

El Gloria sigue a las tres avemarías iniciales y a las diez de cada decena. Suele rezarse en la cadena o en el espacio anterior a la siguiente cuenta grande. La separación de las cuentas varía entre rosarios; el orden de las oraciones es el mismo.

San Juan Pablo II presenta la doxología como culminación de la decena en Rosarium Virginis Mariae, §34. Después de contemplar a Cristo con María, alabamos a la Trinidad. Una pausa permite permanecer en esa alabanza y, al rezar en grupo, anunciar el siguiente misterio antes del Padre Nuestro. La grabación contiene solo el Gloria.

Al rezar en común, sigue las palabras que utiliza tu familia o parroquia.

Muchas comunidades añaden la Oración de Fátima después del Gloria. Es una adición opcional.

Un Padre Nuestro y diez avemarías Seguir la guía

Fuentes