El Anuncio del Reino de Dios
El Anuncio del Reino de Dios es el tercer misterio luminoso del Rosario. Jesús anuncia que el Reino de Dios está cerca y llama a convertirse y creer en el Evangelio. Su ministerio incluye la curación de los enfermos y el perdón de los pecados.

Escritura
Marcos 1:15
y diciendo: “¡El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca! Arrepiéntanse y crean en la Buena Nueva”.
Fruto espiritual: arrepentimiento y confianza en Dios
La buena noticia del Reino
Jesús anuncia el Reino de Dios y llama a las personas a convertirse y creer en el Evangelio. Este tercer misterio luminoso abarca buena parte de su ministerio: su predicación, el perdón que ofrece, la curación de los enfermos y la acogida de quienes acuden a él. Su anuncio pide a quienes lo escuchan un cambio en su forma de vivir.
Marcos 1,14–15 recoge brevemente esta proclamación. Las parábolas y los encuentros que siguen muestran su significado. La acogida de los pecadores y su enseñanza sobre el perdón nos ofrecen momentos concretos para contemplar en este misterio.
El fruto de la conversión y la confianza
El arrepentimiento comienza al volvernos hacia la misericordia de Dios. Reconocemos el mal que hemos hecho y pedimos la gracia de vivir de otro modo. El arrepentimiento alcanza nuestras acciones y nuestros sentimientos. Si hemos dañado a alguien, reparar el daño o pedir perdón puede formar parte del cambio necesario.
La oración nos ayuda a reconocer una falta que se repite y a prepararnos para el sacramento de la Reconciliación. En la confesión reconocemos nuestros pecados ante un sacerdote y recibimos la absolución sacramental. Quien vuelve después de una larga ausencia puede pedir ayuda al sacerdote para prepararse.
Vivir el Evangelio cada día
En el Padre Nuestro pedimos que venga el Reino de Dios y se haga su voluntad. La enseñanza de Jesús orienta esta petición hacia la vida concreta: el amor a los enemigos, el perdón y el cuidado de los pobres. Entre las personas que recordamos en esta decena puede estar alguien a quien hemos dejado de escuchar.