Rosario del viernes
El viernes suele dedicarse a los misterios dolorosos: comienzan con la oración de Jesús en Getsemaní y siguen con la Flagelación, la Coronación de espinas, Jesús con la Cruz a cuestas y la Crucifixión. El recuerdo de su Pasión da a este grupo su lugar habitual en la semana.
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Misterios dolorosos
Recordar la Pasión del Señor
Los misterios dolorosos presentan los pasajes del Evangelio y las reflexiones. Al contemplar la Crucifixión, podemos recordar en la oración a los moribundos y a quienes los cuidan. Para alguien que ha fallecido, el Rosario por los difuntos incluye la oración del descanso eterno.
Oración y penitencia del viernes
En la Iglesia latina, el viernes tiene un carácter penitencial. Las normas sobre la abstinencia y otras formas de penitencia dependen del derecho de la Iglesia y de las disposiciones de la conferencia episcopal local. Las solemnidades y las circunstancias personales pueden afectar a lo que corresponde observar.
El Rosario puede acompañar esa penitencia. Que otra práctica penitencial cumpla una obligación concreta depende de las normas aplicables. Tu diócesis o parroquia puede explicarlas.
El Rosario de hoy muestra cómo se adapta a las fiestas la costumbre de rezar los misterios dolorosos, por ejemplo, con los misterios gozosos en Navidad. La guía presenta las oraciones y su orden.