Regina Caeli
El Regina Caeli invita a María a alegrarse por la Resurrección de su Hijo y le pide que ruegue por nosotros. Del Domingo de Pascua al Domingo de Pentecostés sustituye tradicionalmente al Ángelus, a las horas habituales de la mañana, el mediodía y el atardecer.
Porque el Señor a quien has merecido llevar;
aleluya.
Ha resucitado según su palabra;
aleluya.
Ruega al Señor por nosotros;
aleluya.
Gózate y alégrate, Virgen María;
aleluya.
Porque verdaderamente ha resucitado el Señor;
aleluya.
Oremos
Oh Dios, que en la gloriosa resurrección de tu Hijo has devuelto la alegría al mundo entero, por intercesión de la Virgen María, concédenos disfrutar de la alegría de la vida eterna. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
En latín
Regína cæli, lætáre, allelúia.
Quia quem meruísti portáre, allelúia,
Resurréxit, sicut dixit, allelúia.
Ora pro nobis Deum, allelúia.
V. Gaude et lætáre, Virgo María, allelúia.
R. Quia surréxit Dóminus vere, allelúia.
Orémus. Deus, qui per resurrectiónem Fílii tui, Dómini nostri Iesu Christi, mundum lætificáre dignátus es, præsta, quæsumus, ut per eius Genetrícem Vírginem Maríam, perpétuæ capiámus gáudia vitæ. Per eúndem Christum Dóminum nostrum. Amen.
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La alegría de la Resurrección
El Regina Caeli es una oración mariana de alegría pascual. Su título latino significa «Reina del cielo». Pedimos a María que se alegre porque Jesús, a quien llevó en su seno, ha resucitado. El aleluya repetido da a la oración su carácter pascual. La petición final le pide que ruegue a Dios por nosotros.
La forma devocional incluye la antífona, un versículo con su respuesta y una oración final. En grupo, quien dirige dice el versículo y todos responden. La antífona también es conocida en versiones cantadas. Esta forma procede de la edición española de Vatican News.
La oración final pide a Dios la alegría de la vida eterna por intercesión de María. Recuerda la Resurrección de Cristo como motivo de esa esperanza y une el aleluya de la antífona a la petición por quienes rezan.
Durante el tiempo pascual
Reza el Regina Caeli en lugar del Ángelus desde el Domingo de Pascua hasta el Domingo de Pentecostés, ambos incluidos. Después de Pentecostés, vuelve al Ángelus. Se mantienen los horarios habituales: por la mañana, al mediodía y al atardecer. Las fechas cambian cada año porque cambia la Pascua; el calendario católico muestra las fechas principales del tiempo pascual.
El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia explica esta sustitución en el número 196. Relaciona la Encarnación recordada en el Ángelus con la Resurrección celebrada en el Regina Caeli. La madre que recibió el mensaje del ángel es invitada a alegrarse por la victoria de su Hijo sobre la muerte.
Es frecuente rezarlo de pie durante la Pascua. La costumbre local y la capacidad de quienes rezan determinan la postura.
Su lugar junto al Rosario
Durante la Pascua, el Regina Caeli es una adición opcional después de las oraciones finales del Rosario, especialmente cerca de un horario habitual del Ángelus. Se reza completo y no tiene una cuenta asignada. Los misterios gloriosos ofrecen una meditación más extensa sobre la Resurrección, la Ascensión, Pentecostés, la Asunción y la Coronación de María.